
NUEVA YORK -- El suizo Roger Federer, ganador de las últimas cuatro ediciones, se metió nuevamente en la final del US Open el sábado tras vencer en cuatro sets al serbio Novak Djokovic.
Federer, actualmente número dos del mundo, jugó uno de sus mejores partidos en lo que va del año para imponerse por 6-3, 5-7, 7-5 y 6-2 ante el tercer preclasificado.
Así, extendió su racha de victorias en Flushing Meadows a 33. No pierde allí desde la edición 2003.
También se clasificó a su 13ra final en los 14 últimos majors, para una marca de 17 finales de Grand Slam, la tercera mejor de todos los tiempos.
Federer disputará la final recién el lunes, ya que la segunda semifinal, entre el español Rafael Nadal y el escocés Andy Murray, no pudo completarse el sábado por culpa de la lluvia.
Murray estaba arriba por 6-2, 7-6 (7-5) y 2-3, y Nadal se disponía a sacar, con quiebre a su favor, cuando la lluvia obligó a detener el juego.
Cuando habían transcurrido dos horas de partido, el juez de silla bajó a la pista y tras comprobar que las líneas estaban resbaladizas decidió parar el encuentro.
Apenas un minuto después, la lluvia comenzó a caer de forma más intensa y tanto Nadal como Murray recogieron sus bolsas y se retiraron a los vestuarios.
Un rato después, la organización anunció que tanto el partido entre Nadal y Murray como la final femenina quedaban postergadas para el domingo.
Como Nadal y Murray todavía pueden, teóricamente, jugar más de dos sets el domingo, eso significa que la final de hombres se jugará el lunes.
La final femenina entre la serbia Jelena Jankovic (2) y la estadounidense Serena Williams (4) en principio debería disputarse el sábado por la noche, desde las 20.00 hora local.
Pero eso será imposible, ya que para el sábado, se anuncian lluvias el resto de la tarde y hasta las 2 de la mañana del domingo.
LA VICTORIA DE FEDERERFederer, que no había vuelto a ser el mismo desde que perdió la final de Wimbledon ante Rafael Nadal, en esta ocasión sí que recuperó ese tenis elegante, espectacular y eficaz, y además ante un rival de la envergadura de Djokovic, con el que precisamente jugó la final del Abierto de Estados Unidos el pasado año.
Pese a la amenaza de lluvia, el partido pudo jugarse sin contratiempos, aunque con un gran humedad en el ambiente que pareció no afectar al ex número uno.
El duelo comenzó con mucho ritmo, aunque desde bien pronto se observó que Federer estaba muy metido en el partido. Un 83 por ciento de efectividad en su primer servicio permitió al jugador suizo sumar con mucha facilidad los juegos que sacaba, mientras que al resto consiguió el 'break' en el cuarto para adjudicarse con mucha celeridad la primera manga en apenas 24 minutos.
Djokovic metió una marcha más al partido en el arranque del segundo parcial y metió mucha presión, con un juego muy agresivo que le permitió en el cuarto juego disponer de la primera bola de rotura, que no desaprovechó, para ponerse con un 4-1 de salida.
Sin embargo, el de Basilea no se descompuso. Una doble falta y un error no forzado en el cuarto juego con servicio de Djokovic puso el 'break' en bandeja a Federer, quien no desaprovechó la oportunidad para volver a equilibrar el marcador (4-4).
Pero el jugador serbio no había dicho la última palabra y en el duodécimo juego consiguió de nuevo romper el servicio de Federer e igualar el partido.
En la tercera manga, ambos jugadores mantuvieron el excelente nivel de juego. Ni uno ni otro querían ceder la iniciativa y el servicio fue el factor desequilibrante para que los juegos fueran cayendo de un lado y otro, hasta que el suizo rompió el servicio de Djokovic en el decisivo duodécimo juego y volvía a ponerse por delante en el partido.
La pérdida de este tercer set fue un mazazo para la moral de Djokovic, que sufrió un bajón en su juego, una licencia suicida ante un Federer que iba embalado y que cerró el partido con un 6-2 que lo habilita para tratar de conseguir su quinto título en Nueva York.
"Sólo necesito otro partido", dijo Federer en una entrevista en la cancha.
Al suizo también le preguntaron sobre su preferencia para la final, tomando en cuenta que Nadal lo derrotó en las finales de Wimbledon y el Abierto de Francia y lo destronó del primer lugar del ranking.
"¿A quién prefiero? Prefiero el trofeo", contestó Federer, lo que provocó aplausos del público.
Pero luego confesó que "tendría que decir que a Rafa, porque hemos tenido grandes batallas a través de los años. Wimbledon fue increíble, así que espero repetirlo aquí".